En la muestra de hoy descubriremos esos espacios un tanto
recónditos, de
difícil localización para el visitante
turístico, cargados de una especial belleza y un magnetismo sorprendente. Escondites variopintos y
travesías de paso forman la breve
colección que nos ocupa; esta escueta y sin embargo sublime
pincelada sobre lo que a veces lo pequeño y desconocido representa, es la que forma la entrega:
"Los rincones de Burgos".
El túnel que une la plaza de la Flora y la populosa calle de Laín Calvo es uno de los numerosos que por el casco viejo conectan silenciosamente unas travesías con otras.
Adosado al monasterio de las Huelgas y a través del arco que cruza una antigua casa de piedra situada en la calle Alfonso VIII, accedemos a este precioso patio por el que no parece pasar el tiempo.
Lo que ahora es la facultad de derecho de Burgos se conocía en la antigüedad como "Hospital del Rey" fundado en 1195 por Alfonso VII para curar, atender y cuidar a peregrinos y pobres. En la instantánea contemplamos el patio principal y la llamada "puerta de Romeros", una verdadera joya en todo su conjunto arquitectónico.
La llamada "Llana de adentro" es este peculiar patio porticado cuyo acceso esta formado por dos arcos que lo comunican a la "Llana de afuera" y un largo y oscuro túnel que lo conecta a la calle Laín Calvo. Sin duda un patio atípico y anacrónico que sin embargo es bien acogido por la juventud Burgalesa a ciertas horas de la noche.
Próximamente 7ª entrega...